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miércoles, 28 de marzo de 2012

3 Consejos para ganar masa muscular en principiantes

Estos tips sobre como incrementar la masa muscular son para aquellos principiantes que se embarcan en esta emocionante tarea.

Muchos han cometido errores en esta área (me incluyo) pero eventualmente los superaron y añadieron masa muscular a su contextura.

Estos consejos te ayudarán a minimizar los errores mas comunes antes de empezar o continuar con tu entrenamiento:

1. No hay Atajos

Aparte de usar drogas, no hay ningún atajo para ganar masa muscular extrema. Para una persona con génetica promedio, le puede tomar meses para construir músculo de calidad.
Así que no esperes ganar 18 kilos de masa muscular pura inmediatamente al mes de empezar a entrenar.

La clave para incrementar la masa muscular es entrenamiento duro, consistencia, nutrición adecuada y suplementación inteligente. Si estás planeando construir un físico que voltee las miradas de todos, planea esto para el largo plazo.

2. No hay Pastillas Mágicas

Este es uno de los tips mas importantes para los principiantes, especialmente para los mas jóvenes. El propósito de los suplementos es SUPLEMENTAR una buena nutrición y entrenamiento. Cada año las compañías de suplementos producen el “último suplemento” prometiendo añadir “X cantidad de músculo en Y semanas”. Cada año estos suplementos “maravillosos” son reemplazados por el siguiente “gran suplemento” y así sucesivamente.

Hay excelentes suplementos en el mercado, es cierto, pero estos no realizan milagros. Si un suplemento para quemar grasa te promete reducirla totalmente sin necesidad de cambiar tus hábitos alimenticios, entonces !Dejálo en su estante!

3. Debes tener un Exceso de Calorías para Ganar Músculos

Uno de los errores mas grandes que veo en los principiantes es que ellos intentan mantenerse sin un gramo de grasa a la vez que ganan músculo. Existen individuos muy bendecidos que pueden ganar masa muscular mientras mantienen unos abdominales planos, pero la mayoría de nosotros no caemos en esta categoría.

Para ganar músculos, debes consumir más calorías de las que tu cuerpo usa. Si haces esto correctamente, las calorías de exceso serán empleadas para construir músculo. Desafortunadamente, algo de este músculo nuevo estará acompañado de una ganancia de grasa corporal.

Esto no es un aviso para ponerte gordo (tener más de 15% de grasa corporal), pero tampoco esperes mantenerte sin un gramo de ésta mientras estas en una fase de aumento muscular.

Las proteínas y el equilibrio de nitrógeno

Un estudio realizado por el investigador Brooks en 2005 muestra una relación entre el equilibrio de nitrógeno y la ingesta de proteínas; en este caso el equilibrio igual a cero es un estado en el cual la masa de proteína corporal es estable, es decir no aumenta ni disminuye, tampoco la edad es un factor importante para regular este índice que es importante para muchas funciones en el organismo del atleta.

En el ensayo realizado con voluntarios que estaban acondicionados físicamente el equilibrio de nitrógeno fue mayor que cero (o sea un estado anabólico) para la gran mayoría a partir de la consumición diaria de 1,2 g de proteína por kg de peso corporal; análogamente una persona que pese 45 kg necesitaría de 55 g / día de proteína, una que pese 70 kg necesitaría de 84 g / día; y la que pese 91 kg necesitaría de 109 g / día.

Estos índices numéricos son los estimativos de las cantidades necesarias para las personas que no realizan ejercicios de resistencia porque dicho tipo de actividad tiende a conducir a una mayor pérdida de masa muscular que el descanso o el entrenamiento con pesas moderado; una manera de entender eso es a través de la adaptación compensatoria porque el cuerpo que se adapta a los ejercicios de resistencia va disminuyendo la cantidad de masa muscular siendo un paradigma en el mundo del deporte.

La ingesta total de calorías tiene un efecto dramático sobre las necesidades de proteína; recordemos que una persona recibirá las calorías provenientes de varias fuentes alimenticias (macronutrientes como los carbohidratos y grasas) para atender a las necesidades calóricas diarias.

Si una persona está en déficit calórico, entonces las necesidades de proteína aumentan; pero si se entra en un exceso calórico, entonces las necesidades de proteína disminuyen.

Otros factores que aumentan las necesidades de proteína son el estrés y ciertas enfermedades muy catabólicas como el cáncer por ejemplo.

Un estudio en el 2006 realizado por Wilson & Wilson realizó una extensa revisión de la literatura sobre la ingesta de proteína y el equilibrio de nitrógeno; esa revisión sugiere que una ingesta de proteína más allá del 25% de la necesaria para alcanzar un equilibrio de nitrógeno igual a cero no tendría ningún efecto en la ganancia de masa muscular; algunas estimaciones son de 69 g/día para una persona que pese 45 kg; 105 g/día para una que pese 70 kg y 136 g/día para la que pese 91 kg

Más allá de los números

El exceso de proteína será usado principalmente como combustible o se será oxidado; realmente una gran proporción de toda la proteína consumida diariamente es usada como combustible y no se transforma totalmente en masa muscular.

Esto acontece también en el caso de un culturista talentoso que consigue añadir medio kilo de proteína al tejido muscular por mes.

En este caso el exceso de proteína puede hacerlo ganar grasa corporal pero no estamos hablando en una conversión directa.

La proteína dietética normalmente no se hace grasa corporal pero normalmente será utilizada en vez de la grasa dietética como combustible y esto permitirá que la grasa de la dieta sea almacenada; entonces como la proteína de la dieta conduce también a una respuesta insulínica se libera menos grasa corporal.

En este sentido la proteína tiene un efecto ahorrador de grasa impidiendo que ella sea utilizada para suplir las necesidades de energía del cuerpo; mientras ella esté disponible, la proteína dietética será usada en sustitución de la grasa de la dieta o del cuerpo como fuente de combustible.

Si ingerimos algún macronutriente en exceso, la mejor opción sería la proteína puesto que en ausencia de cualquier enfermedad ella suministra menos calorías por gramo que los hidratos de carbono y mucho menos al ser comparada con la grasa proveniente de la dieta.

Al contrario que los carbohidratos o las grasas, las proteínas casi nunca se hacen grasa corporal en circunstancias normales.

La grasa presente en la dieta es muy fácilmente convertida en grasa corporal; los carbohidratos son convertidos en grasa corporal cuando las reservas de glucógeno están llenas, la proteína en cambio es más saciante que los demás macronutrientes tal vez porque los alimentos naturalmente ricos en proteínas también son muy ricos en nutrientes.

No es muy fácil ingerir proteína en exceso sin ingerir también una gran cantidad de grasa que se obtiene a partir de alimentos naturales con excepción a los órganos de animales y frutos de mar que generalmente tienden a ser más magros; esto no pasa si se consumen suplementos altamente proteicos y que sirven específicamente para ganancias de masa muscular complementando la dieta diaria.

Como escoger al entrenador personal ideal

Cuando se necesita de un incentivo extra o simplemente una ayuda para comenzar una nueva etapa, los entrenadores personales deben ser la solución para todos problemas de modo a que el plan de entrenamiento sea rentable; puede ser un poco difícil escoger lo que mejor se adecue a los objetivos personales y al carácter de cada persona pero aquí citamos algunos consejos que ayudarán a la hora de decidir.

Definir lo que se pretende

Una de las primeras cosas que se necesita hacer es considerar los objetivos sean amateurs o para competencias; se puede perder peso o ganar peso o acondicionar el físico para determinada actividad o disciplina.

Estos objetivos es mejor anotarlos en una planilla visando las metas a mediano y largo plazo ( 3, 6, 9, 12 meses o más ); esto ayudará a describir exactamente lo que se pretende de modo a que no haya ambigüedades al momento de las entrevistas previas con los candidatos a entrenador personal.

La alimentación es fundamental dentro del mundo deportivo y más específicamente cuando se entrena dentro del culturismo o el fitness, por ello también es importante describir las necesidades y gustos personales en relación a la dieta diaria.

Dejar bien claro los objetivos

La realidad es que no todos los entrenadores personales tienen la misma formación porque algunos se enfocan más en ciertas cosas que dentro del entrenamiento puede no ser adecuado a la individualidad biológica personal.

La mejor manera de descubrir esto es abriendo el juego con preguntas y respuestas; estamos hablando de lo anotado y descripto sobre un papel de modo a no desperdiciar el tiempo de cada uno.

La idea es ser directo y observar la respuesta atentamente; la consultas deben ir desde el calentamiento, las rutinas de entrenamiento, el estiramiento, los métodos de relajación, su conocimiento nutricional y sobre el uso de suplementos, la forma de registrar el entrenamiento, el seguimiento diario que se hará en forma personal, los aspectos relacionados a la salud, la ropa que se debe usar o los hábitos diarios a cuidar, entre otros puntos que serán interesantes para hacer las comparaciones.

Hacer una sesión de prueba

Antes de comprometerse con un plan de largo plazo, es mejor proponer una semana de entrenamientos para que ambos se conozcan; es la mejor manera para descubrir si el entrenador personal es ideal para los objetivos y carácter personal.

Uno debe centrarse en su metodología de entrenamientos, su forma de orientación, el cuidado personal sobre los puntos discutidos, el nivel de acercamiento incluido la rectitud que no debe ser obstáculo ya que al trabajar intensamente también se requiere de profesionalidad de ambas partes.

Al empezar es mejor realizar los test físicos con el nuevo entrenador fijando los indicadores de salud con herramientas con las cintas de correr, los pulsímetros y algunos equipos que permiten hoy día conocer el estado físico del practicante.

Cualidades de un buen entrenador personal

Debe ser un buen conocedor de su servicio y debe saber adaptarlo a cada persona; si es posible se debe intentar conversar con sus otros alumnos o antiguos alumnos para descubrir un poco más sobre su trabajo.

La comunicación y el liderazgo es el complemento importante con la formación académica sobre los principios y tendencias del entrenamiento.

La seriedad al momento de entrenar es la base para el éxito; las bromas no deben estar incluidas en el tiempo dentro de un gimnasio.

El entrenador personal debe ser del agrado del practicante y aunque no necesita que haya amor entre ambos, debe haber una cordialidad en el tratamiento sobre todo al inicio del entrenamiento donde parecería que uno empieza a molestar con preguntas u observaciones.

Un punto interesante es verificar si el entrenador provee el tiempo semanal necesario para evaluar los resultados.

viernes, 23 de marzo de 2012

Ejercicios: Gana masa y quema grasa por Charles Glass

Una pregunta que me hizo un chico de 16 años: ¿Puedo ganar masa y quemar grasa?

Es posible perder grasa y ganar músculo al mismo tiempo, especialmente los novatos, ya que el estímulo del entrenamiento con pesas es todavía un shock para su sistema. Hablando de modo general, mientras pase el tiempo verás que será más sencillo enfocarte en tus metas.

Si quieres perder grasa, típicamente haz una dieta limpia y aumenta el cardio. Debes mantener altos los niveles de proteína para mantener la masa muscular, pero debes reducir los carbohidratos para perder grasa; ahora, si quieres ganar masa muscular, debes aumentar la grasa, sin preocuparte por perderla.

Aumenta los carbohidratos y las grasas sanas para que tu cuerpo tenga más materia prima para sintetizar nuevo tejido muscular.

Si tienes un metabolismo alto, minimiza o elimina el cardio por un tiempo.

Por ser tan joven este chico, probablemente pudo obtener buenos resultados ganando músculo y perdiendo grasa si mantuvo una dieta sana, comió alimentos limpios como pollo, pescado, pavo, huevos, arroz, batata dulce, frutas frescas y vegetales e hizo 3 sesiones de cardio de 30 minutos, 3 veces por semana.

Los batidos para ganar peso tienden a proveer muchas calorías de una sola vez con especial énfasis en los carbohidratos (la mayoría están cargados de azúcar) Si tienes que perder mucha grasa, te sugiero que sólo uses los batidos de proteína y que comas nueces y frutas junto a tres o cuatro comidas sólidas al día.

La importancia de comer cada 3 horas para aumentar de tamaño

Cada vez que comemos, nuestro cuerpo sufre un proceso llamado ciclo gástrico, que se produce desde la ingesta del alimento y absorción de los nutrientes, hasta el aprovechamiento de la energía por parte del organismo.

Llamamos ciclo gástrico a cada comida que realizamos, y dicho ciclo gástrico debe producirse cada 3 horas (4 máximo), para conseguir un buen volumen muscular o simplemente para mantener el organismo funcionando de forma correcta.

Al mantener al cuerpo alimentado en todo momento evitamos el proceso llamado catabolismo, que se produce cuando los músculos no tienen los nutrientes necesarios y se consumen a si mismos, y tras acabar con las reservas de grasa. En ese caso el propio organismo se alimenta de los músculos para conseguir la energía requerida. Es facil de evitar siguiendo un plan de comidas adecuado a nuestras necesidades.

También es cierto que un cuerpo musculado posee un metabolismo más acelerado, incluso en estado de reposo y necesita más energía de lo normal. Por esa razón hay que dar al cuerpo la alimentación necesaria.

No debemos olvidar el factor descanso tras un duro entrenamiento para que las fibras musculares se repongan y crezcan. Si sumamos una buena alimentación la hipertrofia será mayor.

Y ya que hablamos de comer cada tres horas, hay que aclarar algo. Realizar comidas cada tres horas no significa que tengamos que realizar la misma ingesta que al medio día, sino que basta con ingerir alimentos ricos en proteínas como el pavo, pollo, atún , huevos, lácteos, frutos secos, a los que podemos añadir algunos carbohidratos saludables.

Seis factores para perder grasa

Con cientos de dietas y programas diferentes para perder peso entre los que escoger, puede resultar muy complicado a veces saber distinguir los que funcionan de los que no.

No necesito deciros que hay gran cantidad de planes de definición que no harán nada más por vosotros que dejaros hambrientos o furiosos, así que si os tomáis el tiempo de aprender las necesidades de una buena dieta para perder grasa, podréis aumentar radicalmente vuestras posibilidades de obtener el éxito que merecéis.

El proceso por el que el cuerpo transforma los excesos de calorías, o de energía, en depósitos de grasa corporal es relativamente sencillo, en cambio, puesto que este tejido especializado constituye la reserva que garantiza nuestra supervivencia en caso de penuria alimentaria, el cuerpo ha creado numerosos mecanismos para preservarla a toda costa y no resulta tan fácil eliminarla.

Vamos a revisar algunos de los factores más importantes que tendréis que dominar para que vuestro programa de definición funcione de verdad.

1. Aseguraos que el programa incluya tanto la dieta como el entrenamiento.

La primera cosa que debéis comprobar es que cuando decidáis seguir un programa para definiros y reducir los niveles de grasa corporal, éste incluye tanto la dieta como el sistema de entrenamiento. Si dicho programa sólo hace hincapié en un plan de alimentación o bien en una rutina de entrenamiento, entonces seguramente vuestros resultados no serán los más óptimos, o desde luego no los que lograríais si combináis ambos factores.

Por muy buena dieta que sigáis o por muy buena que sea vuestra rutina de ejercicio, nunca alcanzaréis los mejores resultados a menos que pongáis el mismo empeño y esfuerzo en la una como en la otra.

Todos sabéis que la composición corporal depende del ejercicio físico que hagáis, así como de la alimentación que llevéis, por tanto, pensad desde este mismo momento que sólo logréis esos músculos definidos si otorgáis la misma importancia a ambos aspectos.

2. La dieta debe ser equilibrada y contener todos los nutrientes básicos.

Uno de los grandes errores que cometen muchos cuando abordan una dieta de definición es reducir en exceso las calorías y otro es el de eliminar demasiados alimentos y por tanto nutrirse durante esa temporada de sólo unos pocos, lo cual no es saludable, ni agradable, pero tampoco muy útil para sus objetivos de definición.

Debéis preocuparos de que en el menú no falten los hidratos de carbono que aportan almidón, así como los que proporcionan fibra, las proteínas, las grasas insaturadas y el agua. Ninguno de estos cinco grupos de alimentos debe faltar en vuestra alimentación ni siquiera durante la fase de definición, porque son absolutamente esenciales para que el cuerpo funcione correctamente.

Otra cosa es que debéis aprender a dosificar su administración y hacerlo en los momentos oportunos para disponer de energía y minimizar las posibilidades de acumulación de grasa.

Por ejemplo, algunos creen que a la hora de definir hay que eliminar por completo los alimentos que aportan hidratos de carbono como la fruta, los granos, las patatas o los cereales, pero se equivocan.

La clave está en la moderación y sobre todo en controlar el número total de calorías consumidas, porque a fin de cuentas a la hora de ganar o de perder adiposidad eso depende directamente de si creamos un déficit o un superávit de calorías. Por tanto, siempre y cuando sepáis mantener razonable la ingestión total de calorías, podréis comer de todos los grupos de alimentos mientras os sentís fantásticamente y lográis un físico de infarto.

Recordad que cada vez que elimináis alimentos, os pondréis en riesgo de sufrir deficiencias a largo plazo y eso es algo que tenéis que evitar a toda costa.
Cuando hayáis tomado la decisión de seguir un tipo u otro de enfoque, seguidlo durante el suficiente tiempo y no cambiéis constantemente probando uno y otro, porque el cuerpo debe tener tiempo de adaptarse a los cambios a que lo sometéis.

La dieta pobre en hidratos de carbono siempre ofrece buenos resultados para acelerar la definición, pero evitad seguir una en la que reduzcáis el consumo de este nutriente a cero, porque simplemente no sólo no es necesario llegar a tal extremo, sino que si lo hacéis además de resultar negativo para la definición, perderéis masa muscular y además no es saludable.

3. Aseguraos de que la dieta incluye suficiente proteína.

No cometáis el error de infravalorar la presencia de la proteína en la dieta de definición, porque si ésta escasea tendréis mucha dificultad para mantener la masa muscular que hayáis sido capaces de construir con tanto sacrificio en el gimnasio. Sin la óptima cantidad de proteína puede que perdáis tanto músculo como grasa en cuanto reduzcáis la ingestión de calorías y de hidratos de carbono, y además vuestro sistema inmune también se resentirá.

La proteína es absolutamente esencial para la vida, así que cada vez que la consumís por debajo de las necesidades básicas os arriesgáis a sufrir un buen número de problemas. Procurad ingerir al menos dos gramos por cada kilo de peso corporal y día, o incluso algo más, para de esa forma aseguraos de tener cubiertas todas las necesidades.

Las mejores fuentes de proteína durante una dieta de definición son las pechugas de pollo y de pavo, las claras de huevo, el pescado, la carne roja muy magra y la proteína en polvo.

4. No infravaloréis el entrenamiento con pesas para definir esos músculos.

A pesar de lo que oigáis o leáis por ahí, el entrenamiento pesado constituye uno de los mejores métodos de ejercicio físico para producir una rápida y duradera pérdida de grasa, pero lamentablemente demasiados programas de definición se centran únicamente en la actividad cardiovascular y en la dieta, menospreciando el valor del entrenamiento con cargas importantes.

Muchos preconizan el trabajo pesado sólo durante la fase de volumen o de fuera de temporada, cuando el culturista se permite comer casi lo que quiere, pero en cuanto se centra en librarse de la adiposidad para lograr músculos definidos, el entrenamiento pesado brilla por su ausencia y se limitan a utilizar pesos livianos. No cometáis ese error.

Los estudios han demostrado más allá de toda duda que el manejo de cargas importantes contribuye a la definición por varios mecanismos.

Primero porque su realización consume calorías, segundo porque la erosión fibrilar que produce aumenta las necesidades calóricas durante la recuperación, al tiempo que ese mismo proceso metabólico de regeneración de tejidos y de reconstrucción de depósitos energéticos conlleva una elevación del ritmo metabólico que dura horas.

Por último, pero no menos importante, cabe recordar que el músculo es un tejido activo que consume calorías y energía aún estando en reposo y por lo tanto cuanta más masa muscular tengáis, más fácil os será por propia naturaleza manteneros con un coeficiente moderado de adiposidad.

Por consiguiente, durante la fase de definición seguid entrenando con una rutina pesada y que trabaje de forma muy seria los grandes grupos musculares con los movimientos compuestos, para después seguir con ejercicios de aislamiento que contribuyan a dar forma a los músculos y de paso a resaltar los detalles y definición.

5. No todo el ejercicio cardiovascular tiene la misma efectividad.

Seguro que todos sabéis bien que la actividad cardiovascular o aeróbica constituye un modo bastante eficaz para acelerar la pérdida de grasa, porque lo ha demostrado durante décadas y es fácil de comprobarlo, pero ni toda la actividad cardiovascular es igual de eficaz, ni la forma de ponerla en práctica consume la grasa al mismo ritmo.

Todavía es común ver la sección de cardio de los gimnasios repleta de gente en las distintas máquinas pasando ahí las horas y muchos hablando entre ellos, leyendo o viendo los monitores y las pantallas de televisión del centro. Se diría que más que ejercitarse lo que están haciendo es pasar un buen rato de ocio.
Ese tipo de actividad cardiovascular de baja intensidad no sirve casi para nada, o desde luego para muy poco cuando el objetivo es quemar la grasa.

Los estudios han puesto de manifiesto que se queman más calorías efectuando un entrenamiento de alta intensidad y de menor duración, porque sobre todo este tipo de ejercicio intenso eleva el ritmo metabólico durante varias horas después de la sesión.

Otros estudios han descubierto que todavía es mucho mejor y más eficaz, tanto para reforzar el corazón como para quemar la grasa, hacer el entrenamiento de intervalos, es decir alternar fases cortas de la máxima intensidad posible, con otras más largas de intensidad moderada. Por ejemplo, correr durante 30 segundos a la máxima velocidad posible, para luego seguir durante 2 minutos a ritmo moderado y pasar 20 minutos totales alternando estas fases de alta y baja intensidad.

Otro aspecto relevante del cardio es el momento de su realización. Por la mañana temprano es el mejor momento para la mayoría de los expertos, y hacerlo en ayunas, con la única salvedad de ingerir unos gramos de BCAA o de un aislado de proteína en agua para evitar el catabolismo muscular. De no poder entrenar en esa hora, podéis hacer el cardio justo después de entrenar con pesas, pero nunca antes.

Otro aspecto a tener en consideración es que no todo tipo de ejercicio aeróbico consume la misma cantidad de calorías. Por ejemplo, la bicicleta estática gasta menos recursos que el remo y éste menos que la cinta de andar (carrera) y ésta menos que la natación.
En pocas palabras, cuantos más grupos corporales implique la actividad, más calorías quemaréis.

Conclusión

Es evidente que todo el mundo aspira a transformar su físico y a conseguir uno musculoso dónde la grasa brille por su ausencia. ¿Y quién no?

Sin embargo, entre el deseo y la realidad con frecuencia media un verdadero abismo. No basta con desear algo, hay que esforzarse por conseguirlo y trabajar con tesón y no todos se esfuerzan lo bastante.

Lo triste es que muchos sí lo hacen, pero cometen errores y todo ese trabajo es baldío y sirve de muy poco.

Si aplicáis estos seis factores que acabamos de revisar en estas páginas, podréis, sin lugar a dudas, transformar vuestro físico por completo, eliminando la grasa corporal y luciendo unos músculos secos, duros y recortados que impresionarán a todos. ¿A qué estáis esperando?

lunes, 19 de marzo de 2012

Charles Glass: ¿Cuál es su opinión sobre el banco inclinado?

¿Cuál es su opinión sobre el banco inclinado? He estado leyendo en varias revistas que el declive puede construir la parte superior del pecho con una mínima participación del deltoiode (que va en contra de todo lo que he aprendido en mis nueve años de formación). ¿Recomendaría las 3 prensas o una barra con ésa inclinación..?

Me gustaría saber de qué revistas hablas. Me gusta hacer cuatro movimientos diferentes de press para pecho: inclinado, acostado, declinado y la prensa de martillo. Entre los cuatro, todas las fibras musculares en el pecho son bien estimuladas. También se incluyen aperturas con mancuernas, en el que no bloquean el movimiento o también cruces de cables.

La clave con los press de pecho es lograr la contracción completa de los pectorales. Una vez que aprendas a hacer esto sin bloquear los codos, que toma la tensión fuera de los músculos del pecho, los resultados suelen ser bastante rápidos.

Volviendo a tu pregunta inicial, probablemente no es necesario hacer reducciones en cada sesión de ejercicios de pecho. Desde prensas planas, así como los pectorales inferiores, sólo debes hacer descensos en cada entrenamiento, si la parte inferior del pecho es un área débil para ti. Eso es bastante raro, la mayoría de las veces es la parte superior del pecho que va a la delantera en el desarrollo.

Por: Charles Glass