Mandarina
Sabe como: Una naranja tropical.
Se come: Exprimida, como parte de un adobo hecho con salsa de soja, ajo, jengibre, azúcar y aceite de cacahuete. Troceada, como cobertura de un salteado de pollo.
En rodajas (instrucciones en esta misma página), en una ensalada de ternera y cebolla roja.
Yuzu
Sabe como: Una combinación de limón y lima con un toque de mandarina aromática.
Se come: Mezclado en una salsa con vinagre de arroz y soja, para mojar bolas de masa hervidas.
Echando un chorrito sobre unas vieiras salteadas Echando unas gotas sobre medio aguacate relleno de cangrejo.
Pomelo
Sabe como: Una naranja, pero menos dulce.
Se come: Exprimido sobre salmón a la plancha o al horno.
Troceado y añadido a cuscús, junto con albaricoques y almendras.
Como cobertura para pad thai de gambas.
Lima de Florida
Sabe como: Una lima, pero más ácida.
Se come: Exprimida, en una salsa con caldo de pescado, aceite vegetal, sriracha y una pizca de azúcar para aliñar una ensalada de carne.
Echando unas gotas en un gin-tonic.
Naranja sanguina
Sabe como: Un cítrico mezclado con frutos rojos.
Se come: En rodajas, acompañada de cebolla roja picada, aceitunas verdes, sal, pimienta y un buen aceite de oliva.
Como cobertura para tacos de pescado, junto con col cortada en tiras.
Exprimida, añadida a un salteado de gambas.
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viernes, 1 de marzo de 2013
Ejercicios y rutinas: Hombros más anchos
Siempre se ha considerado a los hombros como unos músculos especiales y de hecho lo son. Lo son por su situación en el cuerpo y lo son porque unos hombros anchos hacen las delicias de muchas mujeres. Unos hombros amplios son signo de virilidad y fortaleza y dotan a la espalda de una mayor anchura.
Por eso la importancia que los hombros tienen que tener en el gimnasio es primordial, aunque siempre hayan tenido menos éxito que los biceps o el pecho. Por eso vamos a ayudaros con esta rutina de hombros, con el fin de que podáis lucir camisetas sin mangas este verano y no pasar desapercibidos.
Press militar tras nuca
El primer ejercicio y más importantes es el press militar tras nuca. Normalmente se hará en un banco adaptado al uso o en multipower.
El respaldo del banco tiene que estar totalmente recto y es probable que no podáis meter mucho peso.
La bajada se realizará hasta la nuca y la alzada por encima de la cabeza aunque nunca demasiado arriba.
Se realizarán cuatro series de diez repeticiones.
Elevaciones laterales con mancuernas
En frente del espejo os situaréis con dos mancuernas en cada mano y las elevaréis lateralmente con los codos ligeramente flexionados hacia dentro.
El secreto está en no bajar demasiado y sostener el peso en el aire todo lo que podáis.
Se realizará cuatro series de ocho repeticiones.
Elevaciones frontales con disco
Tomaremos el disco más pesado que veamos con las dos manos y con los brazos extendidos lo alzaremos en paralelo a nuestra cara.
Lo ideal es sostener también aquí el peso y no bajar demasiado.
Se realizarán cuatro series de ocho repeticiones.
Pájaros con mancuernas
Tumbados boca abajo sobre el respaldo de un banco inclinado pondremos unas mancuernas en el suelo y las levantaremos de manera que los brazos formen un ángulo de noventa grados con respecto al torso.
Si hay un monitor en la sala sería ideal que os especificara la postura correcta ya que ésta puede dar lugar a equívocos.
Se realizará cuatro series de quince repeticiones
Con esta rutina no será difícil que el crecimiento de vuestros hombros se produzca de manera rápida y abrumadora
Por eso la importancia que los hombros tienen que tener en el gimnasio es primordial, aunque siempre hayan tenido menos éxito que los biceps o el pecho. Por eso vamos a ayudaros con esta rutina de hombros, con el fin de que podáis lucir camisetas sin mangas este verano y no pasar desapercibidos.
Press militar tras nuca
El primer ejercicio y más importantes es el press militar tras nuca. Normalmente se hará en un banco adaptado al uso o en multipower.
El respaldo del banco tiene que estar totalmente recto y es probable que no podáis meter mucho peso.
La bajada se realizará hasta la nuca y la alzada por encima de la cabeza aunque nunca demasiado arriba.
Se realizarán cuatro series de diez repeticiones.
Elevaciones laterales con mancuernas
En frente del espejo os situaréis con dos mancuernas en cada mano y las elevaréis lateralmente con los codos ligeramente flexionados hacia dentro.
El secreto está en no bajar demasiado y sostener el peso en el aire todo lo que podáis.
Se realizará cuatro series de ocho repeticiones.
Elevaciones frontales con disco
Tomaremos el disco más pesado que veamos con las dos manos y con los brazos extendidos lo alzaremos en paralelo a nuestra cara.
Lo ideal es sostener también aquí el peso y no bajar demasiado.
Se realizarán cuatro series de ocho repeticiones.
Pájaros con mancuernas
Tumbados boca abajo sobre el respaldo de un banco inclinado pondremos unas mancuernas en el suelo y las levantaremos de manera que los brazos formen un ángulo de noventa grados con respecto al torso.
Si hay un monitor en la sala sería ideal que os especificara la postura correcta ya que ésta puede dar lugar a equívocos.
Se realizará cuatro series de quince repeticiones
Con esta rutina no será difícil que el crecimiento de vuestros hombros se produzca de manera rápida y abrumadora
lunes, 25 de febrero de 2013
Ejercicios: Movimiento concéntrico vs movimiento excéntrico: qué son y cuál es mejor?
Tal y como todos sabemos, el culturismo gira alrededor de los músculos. Ya sea buscando formas de agotarlos y usar el mejor plan de dieta para alimentarlos o dándoles el descanso que necesitan para que aumenten y crezcan más fuertes, los músculos son una prioridad constante para cualquier culturista. Pero si deseas completar este ciclo de forma eficaz, debes estar siempre buscando nuevos y mejores modos de alcanzar esas metas.
En tu viaje a través de la ciencia del crecimiento muscular, seguro que has oído hablar del movimiento concéntrico y el excéntrico. Estos términos complejos se refieren a nociones y acciones fundamentales para cualquier programa de entrenamiento. A continuación, vamos a ver más detalladamente cada uno de estos conceptos.
Movimiento concéntrico
Se trata del tipo más común de contracción muscular. Imagínate que estás haciendo curls de bíceps con mancuerna. En ese ejercicio, el movimiento concéntrico es el que realizas al elevar la pesa. Los movimientos concéntricos se caracterizan por la hinchazón del músculo provocada por la aproximación de las unidades contráctiles del músculo.
Al comienzo de la contracción, solo se activa un pequeño número de unidades de movimiento, que generan una potencia mínima. Cuanta más fuerza necesites para llevar a cabo el movimiento, más unidades usará el músculo. Por lo tanto, la fuerza que un músculo en concreto puede generar se incrementa de forma paralela al número de unidades de movimiento que se emplean.
Realiza cada repetición a una velocidad que te permita mantener en todo momento el control total del movimiento y, a la vez, evitar el balanceo del cuerpo y el uso de la inercia, empleando en su lugar todo el potencial del músculo.
Movimiento excéntrico
Ahora que ya hemos explicado qué es el movimiento concéntrico, el concepto de excéntrico va a ser más fácil de entender, ya que es básicamente lo contrario. Tanto si te paras al final del movimiento concéntrico (para asegurarte de que tienes la mancuerna bajo control) como si no es así, el movimiento finaliza llevando el peso a la posición inicial.
La segunda parte de la repetición se denomina fase excéntrica o negativa y muchas personas tienden a no prestarle atención. Por ejemplo, cuando bajas una pesa durante un curl de bíceps, el músculo se estira lentamente, aunque mantiene un cierto nivel de contracción durante la mayor parte del movimiento.
En el movimiento excéntrico, los impulsos nerviosos siguen estimulando las unidades de movimiento, aunque menos que durante la fase concéntrica. Esto se traduce en una mayor presión sobre las células musculares que forman parte del ejercicio y tiene consecuencias de gran importancia sobre los dolores de los tejidos (un proceso que acaba provocando el crecimiento muscular).
Una de las teorías sobre el desarrollo muscular afirma que es necesario dañar el tejido muscular para causar una reacción inflamatoria. Esta inflamación es uno de los mecanismos que más tarde activará la síntesis proteica y, en consecuencia, favorecerá el crecimiento muscular.
En una sesión de entrenamiento habitual, cuando realizas el movimiento excéntrico, el peso que bajas es el mismo que elevas, pero cuando lo bajas, empleas menos fibras musculares. Por lo tanto, cada fibra que usas está sometida a más tensión, lo que significa que también resultan más dañadas, un daño extra que mejora el crecimiento muscular.
En definitiva, los movimientos excéntricos son aquellos en los que se estiran las fibras musculares, mientras que los concéntricos tienen que ver con la contracción de las fibras musculares. En este sentido, los movimientos excéntricos son muy exigentes y causan más daños a los músculos.
¿Qué dice la ciencia?
Los estudios científicos confirman que, si hablamos de formar músculo, la parte excéntrica del movimiento es tan importante como la concéntrica. De acuerdo con diversos estudios, en un entrenamiento exclusivamente concéntrico es necesario realizar el doble de repeticiones para obtener los mismos resultados que con una sesión de entrenamiento normal (incluyendo tanto las fases concéntricas como las excéntricas).
En otro estudio llevado a cabo durante pocas semanas por investigadores de la Universidad de Roma, los deportistas experimentados incrementaron un 10% su peso máximo en press de banca solo con bajar la barra más despacio de lo que normalmente hacían. Nicholas Burd realizó una investigación con la que tenía la intención de probar que el peso no es el factor más importante en la práctica del culturismo o que, por lo menos, no es el único importante. En él se subrayó la importancia que tiene sobre el crecimiento muscular la cantidad de tiempo que el músculo se encuentra bajo estrés.
Sin embargo, en otro estudio se indicó que no hay razones válidas para llevar a cabo el movimiento más despacio ni con pesos más ligeros. Según los datos obtenidos, si puedes con mancuernas pesadas, deberías usarlas. De cualquier modo, unas repeticiones más lentas en las que se enfatice la fase excéntrica son muy útiles para las personas que no aguantan grandes pesos, si no hay pesas de muchos kilos disponibles o si te estás recuperando de una lesión.
Conclusión
No es necesario ni obligatorio saberlo todo sobre todos los procesos que se dan en la estructura muscular cuando realizamos un determinado movimiento. Con todo, sí puedes beneficiarte de comprender algunos principios básicos. Por ejemplo, debes tener en mente que, para desarrollar los músculos, el movimiento excéntrico es tan importante como el concéntrico.
No te olvides de respirar de forma natural y de usar toda la amplitud del movimiento de un modo controlado. Mantén una tensión constante sobre el músculo que estás trabajando e intenta no pararte a mitad de la contracción. Si llevas a cabo cada serie adecuadamente, incrementarás la masa muscular en muy poco tiempo.
En tu viaje a través de la ciencia del crecimiento muscular, seguro que has oído hablar del movimiento concéntrico y el excéntrico. Estos términos complejos se refieren a nociones y acciones fundamentales para cualquier programa de entrenamiento. A continuación, vamos a ver más detalladamente cada uno de estos conceptos.
Movimiento concéntrico
Se trata del tipo más común de contracción muscular. Imagínate que estás haciendo curls de bíceps con mancuerna. En ese ejercicio, el movimiento concéntrico es el que realizas al elevar la pesa. Los movimientos concéntricos se caracterizan por la hinchazón del músculo provocada por la aproximación de las unidades contráctiles del músculo.
Al comienzo de la contracción, solo se activa un pequeño número de unidades de movimiento, que generan una potencia mínima. Cuanta más fuerza necesites para llevar a cabo el movimiento, más unidades usará el músculo. Por lo tanto, la fuerza que un músculo en concreto puede generar se incrementa de forma paralela al número de unidades de movimiento que se emplean.
Realiza cada repetición a una velocidad que te permita mantener en todo momento el control total del movimiento y, a la vez, evitar el balanceo del cuerpo y el uso de la inercia, empleando en su lugar todo el potencial del músculo.
Movimiento excéntrico
Ahora que ya hemos explicado qué es el movimiento concéntrico, el concepto de excéntrico va a ser más fácil de entender, ya que es básicamente lo contrario. Tanto si te paras al final del movimiento concéntrico (para asegurarte de que tienes la mancuerna bajo control) como si no es así, el movimiento finaliza llevando el peso a la posición inicial.
La segunda parte de la repetición se denomina fase excéntrica o negativa y muchas personas tienden a no prestarle atención. Por ejemplo, cuando bajas una pesa durante un curl de bíceps, el músculo se estira lentamente, aunque mantiene un cierto nivel de contracción durante la mayor parte del movimiento.
En el movimiento excéntrico, los impulsos nerviosos siguen estimulando las unidades de movimiento, aunque menos que durante la fase concéntrica. Esto se traduce en una mayor presión sobre las células musculares que forman parte del ejercicio y tiene consecuencias de gran importancia sobre los dolores de los tejidos (un proceso que acaba provocando el crecimiento muscular).
Una de las teorías sobre el desarrollo muscular afirma que es necesario dañar el tejido muscular para causar una reacción inflamatoria. Esta inflamación es uno de los mecanismos que más tarde activará la síntesis proteica y, en consecuencia, favorecerá el crecimiento muscular.
En una sesión de entrenamiento habitual, cuando realizas el movimiento excéntrico, el peso que bajas es el mismo que elevas, pero cuando lo bajas, empleas menos fibras musculares. Por lo tanto, cada fibra que usas está sometida a más tensión, lo que significa que también resultan más dañadas, un daño extra que mejora el crecimiento muscular.
En definitiva, los movimientos excéntricos son aquellos en los que se estiran las fibras musculares, mientras que los concéntricos tienen que ver con la contracción de las fibras musculares. En este sentido, los movimientos excéntricos son muy exigentes y causan más daños a los músculos.
¿Qué dice la ciencia?
Los estudios científicos confirman que, si hablamos de formar músculo, la parte excéntrica del movimiento es tan importante como la concéntrica. De acuerdo con diversos estudios, en un entrenamiento exclusivamente concéntrico es necesario realizar el doble de repeticiones para obtener los mismos resultados que con una sesión de entrenamiento normal (incluyendo tanto las fases concéntricas como las excéntricas).
En otro estudio llevado a cabo durante pocas semanas por investigadores de la Universidad de Roma, los deportistas experimentados incrementaron un 10% su peso máximo en press de banca solo con bajar la barra más despacio de lo que normalmente hacían. Nicholas Burd realizó una investigación con la que tenía la intención de probar que el peso no es el factor más importante en la práctica del culturismo o que, por lo menos, no es el único importante. En él se subrayó la importancia que tiene sobre el crecimiento muscular la cantidad de tiempo que el músculo se encuentra bajo estrés.
Sin embargo, en otro estudio se indicó que no hay razones válidas para llevar a cabo el movimiento más despacio ni con pesos más ligeros. Según los datos obtenidos, si puedes con mancuernas pesadas, deberías usarlas. De cualquier modo, unas repeticiones más lentas en las que se enfatice la fase excéntrica son muy útiles para las personas que no aguantan grandes pesos, si no hay pesas de muchos kilos disponibles o si te estás recuperando de una lesión.
Conclusión
No es necesario ni obligatorio saberlo todo sobre todos los procesos que se dan en la estructura muscular cuando realizamos un determinado movimiento. Con todo, sí puedes beneficiarte de comprender algunos principios básicos. Por ejemplo, debes tener en mente que, para desarrollar los músculos, el movimiento excéntrico es tan importante como el concéntrico.
No te olvides de respirar de forma natural y de usar toda la amplitud del movimiento de un modo controlado. Mantén una tensión constante sobre el músculo que estás trabajando e intenta no pararte a mitad de la contracción. Si llevas a cabo cada serie adecuadamente, incrementarás la masa muscular en muy poco tiempo.
Ejercicios y rutinas: Pico del bíceps
Todo culturista que ha estado realmente ilusionado con tener los bíceps más grandes del mundo se ha preguntado alguna vez por el pico del bíceps.
Para aquellos que aun no ha entrado en este mundo o son recién llegados, les explicaremos que el pico del bíceps es aquella protuberancia en mitad del músculo bíceps que proporciona a éste una imagen de altura y belleza inigualables.
Cualquier culturista desea desde lo más profundo tener pico de bíceps.
Pero hoy no es un día para buenas noticias. Sintiéndolo profundamente hemos de comunicaros que el pico del bíceps es una cuestión genética.
Aunque suene duro decirlo, nunca tendréis un pico de bíceps totalmente abrupto por más que trabajéis en el gimnasio.
Probablemente los picos de bíceps más famosos de la historia sean los de Arnold Schwarzenegger.
Él tenía, aparte de unos brazos enormes unos bíceps rematados en pico que hacían las delicias de los jueces en las competiciones.
Y como él mismo reconoció, eran cuestión de genética.
Sin embargo, no os desesperéis del todo. Aunque no podáis alcanzar nunca esos picos sí que podéis acercaros un poco.
El método es trabajar determinados ejercicios que afectan a la zona media del bíceps y sobre todo, el recorrido de cada uno de los ejercicios.
Curl de bíceps
Este ejercicio que se ejecuta en el banco scott sentado es ideal para remarcar la zona media del bíceps.
Lo importante es llevar a cabo un recorrido en el centro del ejercicio. Es decir, no llevéis la barra hasta abajo o hasta arriba del todo.
Concentrad toda la presión del ejercicio en el centro de éste de manera que sintáis una quemazón inmediata.
De esa manera estaréis trabajando la zona media del músculo y lograréis un mayor desarrollo local.
Poleas
Las poleas, gracias a su manejabilidad, son otro de los ejercicios de los que podéis valeros para machacar la zona media.
Lo ideal es ejecutar este ejercicio a una mano, de la misma manera que el concentrado con mancuerna.
Al igual que en el curl, no bajéis ni subáis hasta arriba. Quedaros por la zona media y disfrutad del desarrollo que vuestros bíceps pueden alcanzar.
Para aquellos que aun no ha entrado en este mundo o son recién llegados, les explicaremos que el pico del bíceps es aquella protuberancia en mitad del músculo bíceps que proporciona a éste una imagen de altura y belleza inigualables.
Cualquier culturista desea desde lo más profundo tener pico de bíceps.
Pero hoy no es un día para buenas noticias. Sintiéndolo profundamente hemos de comunicaros que el pico del bíceps es una cuestión genética.
Aunque suene duro decirlo, nunca tendréis un pico de bíceps totalmente abrupto por más que trabajéis en el gimnasio.
Probablemente los picos de bíceps más famosos de la historia sean los de Arnold Schwarzenegger.
Él tenía, aparte de unos brazos enormes unos bíceps rematados en pico que hacían las delicias de los jueces en las competiciones.
Y como él mismo reconoció, eran cuestión de genética.
Sin embargo, no os desesperéis del todo. Aunque no podáis alcanzar nunca esos picos sí que podéis acercaros un poco.
El método es trabajar determinados ejercicios que afectan a la zona media del bíceps y sobre todo, el recorrido de cada uno de los ejercicios.
Curl de bíceps
Este ejercicio que se ejecuta en el banco scott sentado es ideal para remarcar la zona media del bíceps.
Lo importante es llevar a cabo un recorrido en el centro del ejercicio. Es decir, no llevéis la barra hasta abajo o hasta arriba del todo.
Concentrad toda la presión del ejercicio en el centro de éste de manera que sintáis una quemazón inmediata.
De esa manera estaréis trabajando la zona media del músculo y lograréis un mayor desarrollo local.
Poleas
Las poleas, gracias a su manejabilidad, son otro de los ejercicios de los que podéis valeros para machacar la zona media.
Lo ideal es ejecutar este ejercicio a una mano, de la misma manera que el concentrado con mancuerna.
Al igual que en el curl, no bajéis ni subáis hasta arriba. Quedaros por la zona media y disfrutad del desarrollo que vuestros bíceps pueden alcanzar.
Fitness: Cinco beneficios del Pilates
Después de hablar de otras actividades como el spinning, el Body Combat, el Body Pump o el entrenamiento en suspensión, es hora de comentar los cinco beneficios que nos ofrece el trabajo con el método Pilates.
En anteriores ocasiones ya hemos dicho que Pilates es un método de trabajo creado por Joseph H. Pilates basado en cinco principios que todas las escuelas respetan, aunque cada instructor le da su toque personal. Pero, ¿qué beneficios nos brinda una sesión de Pilates?
El primero, y creo que más importante, sería el beneficio de tomar consciencia de nuestro propio cuerpo, ya que de éste derivan todos los demás. Saber disociar los movimientos, activando las partes del cuerpo correspondientes es de máxima importancia para tener un buen control corporal.
El trabajo del core o Powerhouse, como es conocido por los pilateros, es brutal, ya que se encuentra activo en todo momento. No hablo sólo del recto abdominal y zona lumbar, sino de los músculos que a nivel interno forman parte de la sección media, como los multífidos o el transverso.
Si trabajamos con el método Pilates, esto redundará en una mayor corrección postural. Durante la práctica de Pilates, antes de comenzar cada ejercicio debemos adoptar una postura correcta (estabilizar la cintura escapular y la zona pélvica entre otros), algo que fácilmente transferiremos a nuestra vida diaria y que nos dará una mayor calidad de vida.
El control de la respiración, muy importante durante el trabajo con Pilates, ya que es la que marca el ritmo de los ejercicios y su dificultad, nos beneficiará en la práctica de otros deportes. Una respiración controlada nos hará más eficientes en el trabajo cardiovascular.
Por último, el trabajo del suelo pélvico en Pilates también nos ofrecerá beneficios a nivel de nuestra vida sexual. En el caso de los hombres, puede llegar a aliviar los problemas de disfunción eréctil, y en el de las mujeres el control de la musculatura pélvica nos ayuda a disfrutar de relaciones sexuales de mayor calidad.
Espero que estos beneficios os animen a probar una sesión de Pilates, en cualquiera de sus variedades, si aún no lo habéis hecho. ¿Os animás a tomar el control de vuestro cuerpo?
En anteriores ocasiones ya hemos dicho que Pilates es un método de trabajo creado por Joseph H. Pilates basado en cinco principios que todas las escuelas respetan, aunque cada instructor le da su toque personal. Pero, ¿qué beneficios nos brinda una sesión de Pilates?
El primero, y creo que más importante, sería el beneficio de tomar consciencia de nuestro propio cuerpo, ya que de éste derivan todos los demás. Saber disociar los movimientos, activando las partes del cuerpo correspondientes es de máxima importancia para tener un buen control corporal.
El trabajo del core o Powerhouse, como es conocido por los pilateros, es brutal, ya que se encuentra activo en todo momento. No hablo sólo del recto abdominal y zona lumbar, sino de los músculos que a nivel interno forman parte de la sección media, como los multífidos o el transverso.
Si trabajamos con el método Pilates, esto redundará en una mayor corrección postural. Durante la práctica de Pilates, antes de comenzar cada ejercicio debemos adoptar una postura correcta (estabilizar la cintura escapular y la zona pélvica entre otros), algo que fácilmente transferiremos a nuestra vida diaria y que nos dará una mayor calidad de vida.
El control de la respiración, muy importante durante el trabajo con Pilates, ya que es la que marca el ritmo de los ejercicios y su dificultad, nos beneficiará en la práctica de otros deportes. Una respiración controlada nos hará más eficientes en el trabajo cardiovascular.
Por último, el trabajo del suelo pélvico en Pilates también nos ofrecerá beneficios a nivel de nuestra vida sexual. En el caso de los hombres, puede llegar a aliviar los problemas de disfunción eréctil, y en el de las mujeres el control de la musculatura pélvica nos ayuda a disfrutar de relaciones sexuales de mayor calidad.
Espero que estos beneficios os animen a probar una sesión de Pilates, en cualquiera de sus variedades, si aún no lo habéis hecho. ¿Os animás a tomar el control de vuestro cuerpo?
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lunes, 18 de febrero de 2013
Acelera tu recuperación tras el entrenamiento
30 minutos ANTES de entrenar
Un batido de carbohidratos y proteína antes de entrenar es el doble de beneficioso para los músculos que si lo tomas después. Mezcla 300 ml de bebida deportiva, tres cucharadas de leche de coco y 20 g de proteína de suero. Así llenarás las reservas de glucógeno muscular y activarás el proceso de reconstrucción.
Durante el entrenamiento
Mezcla 8 g de aminoácidos ramificados en polvo con 300 ml de agua para ir bebiendo durante el entrenamiento. Así previenes la degradación muscular, es decir, que conservas la fuerza incluso en la parte final del entrenamiento.
30 minutos DESPUÉS de entrenar
Según un estudio de la Universidad de Connecticut (EE.UU.), 200 ml de leche desnatada con chololate ayudan a los músculos a repararse tras el entrenamiento. El equilibrio de carbohidratos y proteína reconstruye los músculos.
45 minutos DESPUÉS de entrenar
Come salmón, arroz basmati, pimientos asados y cebolla roja. Los aminoácidos del pescado reparan los microdesgarros musculares. El almidón del arroz alimenta los músculos y las verduras aportan antioxidantes.
Para dormir
Según el Journal of Orthopaedic and Sports Physical Therapy, dormir con prendas compresivas puede ayudar a la recuperación muscular. Te recomendamos las mallas de compresión.
A la mañana siguiente
Desayuna 4 cucharadas de queso quark, un plátano, frutos del bosque y un zumo de naranja. Según un estudio publicado en el European Journal of Applied Physiology, existe una segunda fase tras el entrenamiento en la que se asimilan mejor los carbohidratos y las proteínas.
Un batido de carbohidratos y proteína antes de entrenar es el doble de beneficioso para los músculos que si lo tomas después. Mezcla 300 ml de bebida deportiva, tres cucharadas de leche de coco y 20 g de proteína de suero. Así llenarás las reservas de glucógeno muscular y activarás el proceso de reconstrucción.
Durante el entrenamiento
Mezcla 8 g de aminoácidos ramificados en polvo con 300 ml de agua para ir bebiendo durante el entrenamiento. Así previenes la degradación muscular, es decir, que conservas la fuerza incluso en la parte final del entrenamiento.
30 minutos DESPUÉS de entrenar
Según un estudio de la Universidad de Connecticut (EE.UU.), 200 ml de leche desnatada con chololate ayudan a los músculos a repararse tras el entrenamiento. El equilibrio de carbohidratos y proteína reconstruye los músculos.
45 minutos DESPUÉS de entrenar
Come salmón, arroz basmati, pimientos asados y cebolla roja. Los aminoácidos del pescado reparan los microdesgarros musculares. El almidón del arroz alimenta los músculos y las verduras aportan antioxidantes.
Para dormir
Según el Journal of Orthopaedic and Sports Physical Therapy, dormir con prendas compresivas puede ayudar a la recuperación muscular. Te recomendamos las mallas de compresión.
A la mañana siguiente
Desayuna 4 cucharadas de queso quark, un plátano, frutos del bosque y un zumo de naranja. Según un estudio publicado en el European Journal of Applied Physiology, existe una segunda fase tras el entrenamiento en la que se asimilan mejor los carbohidratos y las proteínas.
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Patada de rana, un ejercicio completo para los abdominales
A la hora de trabajar los músculos abdominales existen muchas alternativas que tenemos a nuestro alcance a la hora de conseguir un vientre fuerte y plano. Saber elegir los ejercicios más afines y que mejor nos van a sentar es la mejor solución si lo que queremos es rendir al máximo y lograr así un vientre plano y fuerte. Nosotros en esta ocasión nos vamos a detener en un ejercicio sencillo que puede realizar cualquier persona y que será uno de los más completos a la hora de trabajar toda la pared abdominal al completo, se trata de la patada de rana.
Se trata de un ejercicio muy sencillo que podemos realizar tanto en el suelo como subidos en un banco, ya que simplemente debemos adoptar la postura adecuada para incidir en el abdomen, que es donde queremos que recaiga toda la tensión del ejercicio a la hora de ejecutar los movimientos. Como veremos, se trata de un movimiento sencillo del cuerpo acompasado con las piernas, por lo que cualquiera lo puede realizar, ya que el grado de inclinación del ejercicio variará dependiendo de la fuerza que tengamos en la pared abdominal.
¿Dónde realizar la patada de rana?
Para ejecutar este ejercicio primeramente decidiremos si se va a hacer sobre el suelo en una pequeña esterilla que nos servirá para apoyar los glúteos sobre el suelo, que será la parte del cuerpo en la que os apoyaremos y mantendremos el equilibrio a la hora de realizar todo el recorrido del ejercicio. Otra posibilidad es que lo realicemos sobre un banco de abdominales sobre el que nos colocaremos para mantener perfectamente el equilibrio. Lo bueno de esta segunda opción es que nos permite bajar más abajo las piernas y aumentar así el recorrido del ejercicio.
Movimientos a seguir
Para la realización del ejercicio lo que haremos será colocarnos sentados sobre el suelo o sobre el banco. La espalda permanecerá recta y relajada, lo mismo que las piernas. Acto seguido lo que haremos será llevar las manos hacia atrás y colocarlas apoyadas en el suelo o en el banco. Lo mejor es situarlas del modo más cómodo para nosotros sin forzar las muñecas. Dependiendo del nivel y la fuerza abdominal que tengamos podremos realizar este ejercicio con las manos apoyadas o sin manos, simplemente propulsándonos y aguantando toda la tensión con el abdomen. Esta segunda opción será recomendable para personas que ya tienen una preparación previa y una fuerza abdominal importante.
Partiendo de esta postura lo que haremos será elevar las piernas hacia delante con la espalda inclinada hacia atrás, siendo los glúteos y las manos los únicos puntos de apoyo. De este modo, y trasladando la tensión a toda la pared abdominal, que será la que aguante todo el empuje del ejercicio. En esta postura, y realizando una especie de V con el cuerpo lo que haremos será traer las piernas hacia el pecho doblando las rodillas y elevar el tronco a la vez para encontrarnos con las rodillas a la mitad del recorrido. Es cierto que no podremos pegar con las rodillas en el pecho, pero sí cerraremos lo máximo que podamos el recorrido para conseguir la mayor contracción abdominal y así trabajarlos.
Este ejercicio es ideal para trabajar toda la pared abdominal al completo, ya que unifica la parte superior con la inferior, pues toda la tensión se concentra en el punto medio de la cintura. Para ello es importante que no arqueemos la espalda pues de este modo desviaremos la tensión a esta zona y podemos hacernos daño en la parte lumbar. Otro punto a tener en cuenta es que cuanto más bajemos las piernas más intensidad estaremos dando a este ejercicio. Es bueno que los introduzcamos en nuestra rutina de entrenamiento para así trabajar de un modo diferente los abdominales.
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