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viernes, 23 de marzo de 2012

La importancia de comer cada 3 horas para aumentar de tamaño

Cada vez que comemos, nuestro cuerpo sufre un proceso llamado ciclo gástrico, que se produce desde la ingesta del alimento y absorción de los nutrientes, hasta el aprovechamiento de la energía por parte del organismo.

Llamamos ciclo gástrico a cada comida que realizamos, y dicho ciclo gástrico debe producirse cada 3 horas (4 máximo), para conseguir un buen volumen muscular o simplemente para mantener el organismo funcionando de forma correcta.

Al mantener al cuerpo alimentado en todo momento evitamos el proceso llamado catabolismo, que se produce cuando los músculos no tienen los nutrientes necesarios y se consumen a si mismos, y tras acabar con las reservas de grasa. En ese caso el propio organismo se alimenta de los músculos para conseguir la energía requerida. Es facil de evitar siguiendo un plan de comidas adecuado a nuestras necesidades.

También es cierto que un cuerpo musculado posee un metabolismo más acelerado, incluso en estado de reposo y necesita más energía de lo normal. Por esa razón hay que dar al cuerpo la alimentación necesaria.

No debemos olvidar el factor descanso tras un duro entrenamiento para que las fibras musculares se repongan y crezcan. Si sumamos una buena alimentación la hipertrofia será mayor.

Y ya que hablamos de comer cada tres horas, hay que aclarar algo. Realizar comidas cada tres horas no significa que tengamos que realizar la misma ingesta que al medio día, sino que basta con ingerir alimentos ricos en proteínas como el pavo, pollo, atún , huevos, lácteos, frutos secos, a los que podemos añadir algunos carbohidratos saludables.

Seis factores para perder grasa

Con cientos de dietas y programas diferentes para perder peso entre los que escoger, puede resultar muy complicado a veces saber distinguir los que funcionan de los que no.

No necesito deciros que hay gran cantidad de planes de definición que no harán nada más por vosotros que dejaros hambrientos o furiosos, así que si os tomáis el tiempo de aprender las necesidades de una buena dieta para perder grasa, podréis aumentar radicalmente vuestras posibilidades de obtener el éxito que merecéis.

El proceso por el que el cuerpo transforma los excesos de calorías, o de energía, en depósitos de grasa corporal es relativamente sencillo, en cambio, puesto que este tejido especializado constituye la reserva que garantiza nuestra supervivencia en caso de penuria alimentaria, el cuerpo ha creado numerosos mecanismos para preservarla a toda costa y no resulta tan fácil eliminarla.

Vamos a revisar algunos de los factores más importantes que tendréis que dominar para que vuestro programa de definición funcione de verdad.

1. Aseguraos que el programa incluya tanto la dieta como el entrenamiento.

La primera cosa que debéis comprobar es que cuando decidáis seguir un programa para definiros y reducir los niveles de grasa corporal, éste incluye tanto la dieta como el sistema de entrenamiento. Si dicho programa sólo hace hincapié en un plan de alimentación o bien en una rutina de entrenamiento, entonces seguramente vuestros resultados no serán los más óptimos, o desde luego no los que lograríais si combináis ambos factores.

Por muy buena dieta que sigáis o por muy buena que sea vuestra rutina de ejercicio, nunca alcanzaréis los mejores resultados a menos que pongáis el mismo empeño y esfuerzo en la una como en la otra.

Todos sabéis que la composición corporal depende del ejercicio físico que hagáis, así como de la alimentación que llevéis, por tanto, pensad desde este mismo momento que sólo logréis esos músculos definidos si otorgáis la misma importancia a ambos aspectos.

2. La dieta debe ser equilibrada y contener todos los nutrientes básicos.

Uno de los grandes errores que cometen muchos cuando abordan una dieta de definición es reducir en exceso las calorías y otro es el de eliminar demasiados alimentos y por tanto nutrirse durante esa temporada de sólo unos pocos, lo cual no es saludable, ni agradable, pero tampoco muy útil para sus objetivos de definición.

Debéis preocuparos de que en el menú no falten los hidratos de carbono que aportan almidón, así como los que proporcionan fibra, las proteínas, las grasas insaturadas y el agua. Ninguno de estos cinco grupos de alimentos debe faltar en vuestra alimentación ni siquiera durante la fase de definición, porque son absolutamente esenciales para que el cuerpo funcione correctamente.

Otra cosa es que debéis aprender a dosificar su administración y hacerlo en los momentos oportunos para disponer de energía y minimizar las posibilidades de acumulación de grasa.

Por ejemplo, algunos creen que a la hora de definir hay que eliminar por completo los alimentos que aportan hidratos de carbono como la fruta, los granos, las patatas o los cereales, pero se equivocan.

La clave está en la moderación y sobre todo en controlar el número total de calorías consumidas, porque a fin de cuentas a la hora de ganar o de perder adiposidad eso depende directamente de si creamos un déficit o un superávit de calorías. Por tanto, siempre y cuando sepáis mantener razonable la ingestión total de calorías, podréis comer de todos los grupos de alimentos mientras os sentís fantásticamente y lográis un físico de infarto.

Recordad que cada vez que elimináis alimentos, os pondréis en riesgo de sufrir deficiencias a largo plazo y eso es algo que tenéis que evitar a toda costa.
Cuando hayáis tomado la decisión de seguir un tipo u otro de enfoque, seguidlo durante el suficiente tiempo y no cambiéis constantemente probando uno y otro, porque el cuerpo debe tener tiempo de adaptarse a los cambios a que lo sometéis.

La dieta pobre en hidratos de carbono siempre ofrece buenos resultados para acelerar la definición, pero evitad seguir una en la que reduzcáis el consumo de este nutriente a cero, porque simplemente no sólo no es necesario llegar a tal extremo, sino que si lo hacéis además de resultar negativo para la definición, perderéis masa muscular y además no es saludable.

3. Aseguraos de que la dieta incluye suficiente proteína.

No cometáis el error de infravalorar la presencia de la proteína en la dieta de definición, porque si ésta escasea tendréis mucha dificultad para mantener la masa muscular que hayáis sido capaces de construir con tanto sacrificio en el gimnasio. Sin la óptima cantidad de proteína puede que perdáis tanto músculo como grasa en cuanto reduzcáis la ingestión de calorías y de hidratos de carbono, y además vuestro sistema inmune también se resentirá.

La proteína es absolutamente esencial para la vida, así que cada vez que la consumís por debajo de las necesidades básicas os arriesgáis a sufrir un buen número de problemas. Procurad ingerir al menos dos gramos por cada kilo de peso corporal y día, o incluso algo más, para de esa forma aseguraos de tener cubiertas todas las necesidades.

Las mejores fuentes de proteína durante una dieta de definición son las pechugas de pollo y de pavo, las claras de huevo, el pescado, la carne roja muy magra y la proteína en polvo.

4. No infravaloréis el entrenamiento con pesas para definir esos músculos.

A pesar de lo que oigáis o leáis por ahí, el entrenamiento pesado constituye uno de los mejores métodos de ejercicio físico para producir una rápida y duradera pérdida de grasa, pero lamentablemente demasiados programas de definición se centran únicamente en la actividad cardiovascular y en la dieta, menospreciando el valor del entrenamiento con cargas importantes.

Muchos preconizan el trabajo pesado sólo durante la fase de volumen o de fuera de temporada, cuando el culturista se permite comer casi lo que quiere, pero en cuanto se centra en librarse de la adiposidad para lograr músculos definidos, el entrenamiento pesado brilla por su ausencia y se limitan a utilizar pesos livianos. No cometáis ese error.

Los estudios han demostrado más allá de toda duda que el manejo de cargas importantes contribuye a la definición por varios mecanismos.

Primero porque su realización consume calorías, segundo porque la erosión fibrilar que produce aumenta las necesidades calóricas durante la recuperación, al tiempo que ese mismo proceso metabólico de regeneración de tejidos y de reconstrucción de depósitos energéticos conlleva una elevación del ritmo metabólico que dura horas.

Por último, pero no menos importante, cabe recordar que el músculo es un tejido activo que consume calorías y energía aún estando en reposo y por lo tanto cuanta más masa muscular tengáis, más fácil os será por propia naturaleza manteneros con un coeficiente moderado de adiposidad.

Por consiguiente, durante la fase de definición seguid entrenando con una rutina pesada y que trabaje de forma muy seria los grandes grupos musculares con los movimientos compuestos, para después seguir con ejercicios de aislamiento que contribuyan a dar forma a los músculos y de paso a resaltar los detalles y definición.

5. No todo el ejercicio cardiovascular tiene la misma efectividad.

Seguro que todos sabéis bien que la actividad cardiovascular o aeróbica constituye un modo bastante eficaz para acelerar la pérdida de grasa, porque lo ha demostrado durante décadas y es fácil de comprobarlo, pero ni toda la actividad cardiovascular es igual de eficaz, ni la forma de ponerla en práctica consume la grasa al mismo ritmo.

Todavía es común ver la sección de cardio de los gimnasios repleta de gente en las distintas máquinas pasando ahí las horas y muchos hablando entre ellos, leyendo o viendo los monitores y las pantallas de televisión del centro. Se diría que más que ejercitarse lo que están haciendo es pasar un buen rato de ocio.
Ese tipo de actividad cardiovascular de baja intensidad no sirve casi para nada, o desde luego para muy poco cuando el objetivo es quemar la grasa.

Los estudios han puesto de manifiesto que se queman más calorías efectuando un entrenamiento de alta intensidad y de menor duración, porque sobre todo este tipo de ejercicio intenso eleva el ritmo metabólico durante varias horas después de la sesión.

Otros estudios han descubierto que todavía es mucho mejor y más eficaz, tanto para reforzar el corazón como para quemar la grasa, hacer el entrenamiento de intervalos, es decir alternar fases cortas de la máxima intensidad posible, con otras más largas de intensidad moderada. Por ejemplo, correr durante 30 segundos a la máxima velocidad posible, para luego seguir durante 2 minutos a ritmo moderado y pasar 20 minutos totales alternando estas fases de alta y baja intensidad.

Otro aspecto relevante del cardio es el momento de su realización. Por la mañana temprano es el mejor momento para la mayoría de los expertos, y hacerlo en ayunas, con la única salvedad de ingerir unos gramos de BCAA o de un aislado de proteína en agua para evitar el catabolismo muscular. De no poder entrenar en esa hora, podéis hacer el cardio justo después de entrenar con pesas, pero nunca antes.

Otro aspecto a tener en consideración es que no todo tipo de ejercicio aeróbico consume la misma cantidad de calorías. Por ejemplo, la bicicleta estática gasta menos recursos que el remo y éste menos que la cinta de andar (carrera) y ésta menos que la natación.
En pocas palabras, cuantos más grupos corporales implique la actividad, más calorías quemaréis.

Conclusión

Es evidente que todo el mundo aspira a transformar su físico y a conseguir uno musculoso dónde la grasa brille por su ausencia. ¿Y quién no?

Sin embargo, entre el deseo y la realidad con frecuencia media un verdadero abismo. No basta con desear algo, hay que esforzarse por conseguirlo y trabajar con tesón y no todos se esfuerzan lo bastante.

Lo triste es que muchos sí lo hacen, pero cometen errores y todo ese trabajo es baldío y sirve de muy poco.

Si aplicáis estos seis factores que acabamos de revisar en estas páginas, podréis, sin lugar a dudas, transformar vuestro físico por completo, eliminando la grasa corporal y luciendo unos músculos secos, duros y recortados que impresionarán a todos. ¿A qué estáis esperando?

lunes, 19 de marzo de 2012

Charles Glass: ¿Cuál es su opinión sobre el banco inclinado?

¿Cuál es su opinión sobre el banco inclinado? He estado leyendo en varias revistas que el declive puede construir la parte superior del pecho con una mínima participación del deltoiode (que va en contra de todo lo que he aprendido en mis nueve años de formación). ¿Recomendaría las 3 prensas o una barra con ésa inclinación..?

Me gustaría saber de qué revistas hablas. Me gusta hacer cuatro movimientos diferentes de press para pecho: inclinado, acostado, declinado y la prensa de martillo. Entre los cuatro, todas las fibras musculares en el pecho son bien estimuladas. También se incluyen aperturas con mancuernas, en el que no bloquean el movimiento o también cruces de cables.

La clave con los press de pecho es lograr la contracción completa de los pectorales. Una vez que aprendas a hacer esto sin bloquear los codos, que toma la tensión fuera de los músculos del pecho, los resultados suelen ser bastante rápidos.

Volviendo a tu pregunta inicial, probablemente no es necesario hacer reducciones en cada sesión de ejercicios de pecho. Desde prensas planas, así como los pectorales inferiores, sólo debes hacer descensos en cada entrenamiento, si la parte inferior del pecho es un área débil para ti. Eso es bastante raro, la mayoría de las veces es la parte superior del pecho que va a la delantera en el desarrollo.

Por: Charles Glass

Aeróbicos: Como calcular la frecuencia cardiaca máxima (Fcmax)

¿Para que sirve la frecuencia cardiaca máxima? (FCmax), desde esta cifra se pueden calcular el ritmo cardiaco que tenemos que llevar según el trabajo que queremos hacer. Ejemplo, si tenemos una frecuencia cardiaca máxima de 190 y queremos trabajar en la zona aeróbica intermedia del 60% al 70% tendremos que ir a 115 y 130 pulsaciones por minuto.

Disponemos de varias ecuaciones que nos permiten conocer la frecuencia cardiaca máxima (FCmax), sin tener que probarlo con un sobre esfuerzo máximo, desde las mas sencillas en la que no necesitamos de ningún aparato hasta las mas fiables que son necesarias pruebas de esfuerzo monitorizadas.

Formula general para calcular la FCmax

La formula general (Fox y Haskell) y la mas usada, pero la menos fiable, es la que dice que solo tenemos que restar a la cifra fija de 220 nuestra edad en años, ejemplo: 220 – 30 años = a una frecuencia cardiaca máxima de 190.

Esta formula tiene varios inconvenientes considerables, primera que no tiene en cuenta el punto de partida, no es lo mismo tener 70 pulsaciones en reposo que 50 a la hora de ver las pulsaciones ideales de trabajo. Otra es el genero, la mujer, por termino medio, tiene las pulsaciones mas altas que los hombres por lo cual sus pulsaciones para un trabajo dado deberían ser ligeramente superiores que en los hombres.

Las pulsaciones del sujeto A para un trabajo al 60% = 220-30=190 al 60% = 114
Las pulsaciones del sujeto A para un trabajo al 90% = 220-30=190 al 90% = 171

Aun así se puede decir que funciona con algunas matizaciones, las mujeres deberían restar a su edad una cifra que ronde los 225/228 y según la actividad que realicemos deberíamos sumar entre 10 y 20 pulsaciones a la cifra de trabajo.

Por ejemplo:

En el caso anterior 220-30=190 al 60% = 114 le sumamos 15 por ser mujer = 129
En el caso anterior 220-30=190 al 90% = 171 le sumamos 15 por ser mujer = 186

Cualquiera que haya realizado deporte sabe que este segundo cálculo se acerca más al trabajo real. Aun así disponemos de más formulas:

Otras formulas para calcular la frecuencia cardiaca máxima FCmax

Estas ecuaciones son de distintas universidades americanas y la última la expone Pedro Ángel López Miñarro en su libro.

FCmax = 205.8 – (0.685 * edad en años)
FCmax = 206.3 – (0.771 * edad en años)
FCmax = 217 – (0.85 * edad en años)
FCmax = 208 – (0.7 * edad en años)

Pero aun así estas no diferencian a las mujeres de los hombres, aunque algunas de ellas a la hora de calcular las intensidades desde el resultado de la ecuación si propugnan una diferencia de estas en 5+/-.

Tenemos otra formula para calcular por géneros donde tenemos que conocer el peso del sujeto.

Para hombres FCmax = ((210 – (0,5 * edad en años)) – 1% del peso) + 4
Para mujeres FCmax = (210 – (0,5 * edad en años)) – 1% del peso

El conocimiento de la frecuencia cardiaca máxima es útil para luego conocer los rangos de pulsaciones a las que tenemos que trabajar según la intensidad del ejercicio, para esto podemos realizar un porcentaje directo o utilizar el método de karvonen.

Calculo directo de la frecuencia cardiaca máxima

Realiza un buen calentamiento, unos minutos de estiramientos y luego un sprint, es decir una carrera a tu máxima velocidad de unos dos minutos y medio a tres minutos. Tomate las pulsaciones durante seis segundos al finalizar el test, espera unos cinco segundo y vuelve a tomar las pulsaciones.

Esta es la forma más directa y sencilla de conocer las pulsaciones máximas. Pero no es para nada recomendable para personas con poca o escasa forma física. Si este es tu caso prueba en hacer un sprint de treinta o cuarenta segundos.

Ya que terminaremos con pulsaciones muy altas, al contarlas en solo seis segundos tendremos un margen de error muy grande, pero si las tomamos en quince segundos, ese tiempo será suficiente para que el organismo empiece a recuperarse y no será un valor tampoco exacto. El uso de un pulsómetros no facilitaría mucho la cuestión.

Nutrición: Una mirada a las vitaminas del Complejo B

La vitamina B en realidad es un complejo de ocho vitaminas que son hidrosolubles y poseen importante acción en el metabolismo celular; las consecuencias de la falta de vitaminas del complejo B son generalmente neurológicas, dermatológicas y gastrointestinales quedando más que certificado que son las mayores responsables por el mantenimiento de la salud emocional y mental del ser humano.

Las vitaminas del complejo B también pueden ser útiles en los casos de depresión y ansiedad, ayudan a mantener la salud de los nervios, piel, ojos, cabellos, hígado y boca, así como la tonicidad muscular del aparato gastrointestinal.

Gracias a su actividad facilita el proceso de digestión y absorción de los carbohidratos, de las proteínas y de la grasa; en el estómago las vitaminas del complejo B estimulará la liberación y controlará la acción del jugo gástrico ayudando en la absorción y digestión de los nutrientes; de esta forma se aumentará la eficacia de una dieta cuando la persona es deportista o practicante de actividades físicas.

La Vitamina B1 (Tiamina)

La tiamina es importante para producción de ácido clorhídrico y para la formación de la sangre.
Tiene una importante función en el metabolismo de los carbohidratos; no hay problema si es ingerida en exceso pues no se acumula en el organismo (es eliminada por las heces).
La absorción de esta vitamina es interferida con el consumo elevado de alcohol perjudicando el transporte de la substancia.

Los síntomas principales de las falta de la tiamina son la fatiga, depresión, anorexia e inestabilidad emocional; pueden aparecer también síntomas gastrointestinales e insuficiencia cardiaca.

La Vitamina B2 (Riboflavina)

La riboflavina es fundamental en el proceso metabólico de proteínas, carbohidratos y grasas.
Está también envuelta en los procesos de mantenimiento de la integridad cutánea
Es necesaria para la producción de anticuerpos, respiración celular y para el crecimiento de forma general.
Alivia la fatiga ocular (vista cansada) y es importante en la prevención y tratamiento de las cataratas.

La Vitamina B3 (Niacina)

La niacina es necesaria para la circulación adecuada y piel saludable.
Ayuda en el funcionamiento del sistema nervioso, en el metabolismo de carbohidratos, lipídos y proteínas y en la producción de ácido clorhídrico para el sistema digestivo.
Reduce el colesterol y mejora la circulación sanguínea.

La Vitamina B5 (Ácido Pantoténico)

Conocida como la vitamina “antiestrés”, el ácido pantoténico regula la producción de las hormonas suprarrenales y en la formación de anticuerpos.
Esta vitamina es necesaria para producir esteroides vitales y cortisona en la glándula suprarrenal y es un elemento esencial de la coenzima A.

La Vitamina B6 (Piridoxina)

La piridoxina participa de más funciones orgánicas que cualquier otro nutriente aislado; muchas reacciones del metabolismo son dependientes de la piridoxina.
Es importante tanto para la salud física cuánto mental; es una coenzima e interfiere en el metabolismo de las proteínas, grasas y triptofano.
Regula la producción de hormonas y es estimulante de las funciones defensivas de las células.
Participa en el crecimiento de los jóvenes.

La Vitamina B7 (Biotina)

La biotina ayuda en el crecimiento celular, producción de ácidos grasos, metabolismo de carbohidratos, lípidos y proteínas y en la utilización de las vitaminas del complejo B.
En cantidades suficientes apoyan a la salud de los cabellos y piel; la biotina puede evitar la caída de cabellos en algunos hombres.

La Vitamina B9 (Ácido Fólico)

Considerado un alimento para el cerebro, el ácido fólico es necesario a la producción de energía y formación de las hemácias.

La Vitamina B12 (Cobalamina)

La cobalamina es necesaria en la prevención de la anemia.
Auxilia en la formación y longevidad de las células.
También es necesaria para una buena digestión, absorción de los alimentos, síntesis de proteínas y metabolismo de carbohidratos y lípidos.
Previene daños en los nervios.
Mantiene la fertilidad promoviendo el crecimiento y desarrollo normal del ser humano.
Es esencial para el funcionamiento de la célula principalmente en el tracto gastrointestinal, médula ósea y tejido nervioso.
Es necesaria para la formación de ADN y afecta la formación de mielina.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Pilates y ciclismo

Un deporte que gana cada día más seguidores el ciclismo es además divertido de realizar y cada vez mayor cantidad de personas también han sumado Pilates y ciclismo como una alternativa altamente saludable y beneficiosa para el cuerpo.

La práctica de ciclismo aporta beneficios cardiovasculares y también ayuda a mantenerse en forma y para quienes optan por el spinning hallarán aún mayores ventajas corporales que el practicado al aire libre por presentar muy pocas probabilidades de sufrir lesiones o caídas.

La postura repetitiva que se conserva durante una sesión de spinning puede sin embargo provocar la denominada cifosis postural y generar molestas tanto a nivel articular como muscular además de un posible acortamiento en la postura pectoral.

La mayoría de los deportistas y aficionados a la práctica de ciclismo poseen piernas desarrolladas pero olvidan que su tren superior se encuentra sin un trabajo físico adecuado y de cierta forma esto puede ayudar a su deterioro.

Por ello, el Método Pilates se presenta como una opción de sistema de entrenamiento muy apropiado para hacer un trabajo de forma conjunta y coordinada con la práctica de ciclismo, con el cual se refuerzan y tonifican los músculos además de trabajar de forma acertada la flexibilidad, equilibrio y también la coordinación, trayendo como consecuencia de todo ello una mejor postura.

Hablamos entonces de un trabajo funcional y realizado de forma global desde el core algo que ya el creador del Método Pilates transmitía al hablar de la importancia de una buena forma física logrando así el tan buscado “equilibrio entre el cuerpo y la mente”.

Equilibrar cuerpo y mente es fundamental si se desean obtener los máximos beneficios y resultados, con un trabajo de entrenamiento que facilita un desarrollo integral del cuerpo y es excelente para utilizarlo como base en las rutinas de ejercicios en cualquier deporte.

Por esa razón si se utiliza Pilates para hacer un trabajo de preparación previa a la práctica de ciclismo se logrará atenuar bastante el riesgo de sufrir una lesión evitando además las tan molestas contracturas y sobrecargas.

Dentro del Método Pilates se destaca el hecho que cada uno de los movimientos que se realizan requiere de una correcta alineación tanto de pelvis, como de cadera y hombros una postura que fortalece los músculos del cuerpo esenciales para la práctica de ciclismo como transverso del abdomen, recto abdominal, externo y oblicuo interno además del erector de la columna.

Entre los beneficios adicionales que trae este tipo de entrenamiento se incluye una notable mejoría de la flexibilidad a nivel muscular, una postura correcta y un mejor equilibrio, beneficiando así la calidad de los movimientos.

Así por ejemplo, corregir un alineamiento inadecuado es esencial para mejorar el rendimiento y por ello los ciclistas necesitarán trabajar con ejercicios que ayuden a corregir la constante curva vertebral (cifosis) aliviando a su vez el dolor en esa zona.

Será importante por lo tanto realizar ejercicios que fortalezcan las piernas, desarrollen la fuerza del tronco y brazos, aumenten la flexibilidad en la zona lumbar y de muslos, además de estirar los músculos flexores de cadera y cuádriceps, corregir desequilibrios musculares, mejorarando el equilibrio y también acelerando la recuperación de las piernas cansadas, a través de ejercicios que por sus características se oponen a la gravedad facilitando el retorno venoso.

Pierde peso manteniendo el músculo

Muchas personas piensan erróneamente que la pérdida de grasa es simplemente una cuestión de hacer más ejercicio y comer menos, pero:

¿Queremos perder la masa muscular que tanto sacrificio nos ha costado ganar?

Está claro que no, por eso debemos de crear un equilibrio que nos ayude a perder peso sin sacrificar los músculos.

1) Haz ciclos de carbohidratos

Limita el consumo de carbohidratos durante 4 o 5 días, luego aumenta el consumo los dos días siguientes. Al reducir las calorías se pierde grasa, pero cuando se reducen las calorías y limitamos los carbohidratos a 100 gramos o menos por día , el cuerpo entra en un modo de quema de grasa que se ve influenciado por el menor número de calorías que aportamos al cuerpo y genera un cambio hormonal favorable.

Cuando se invierte el proceso y aumentamos la ingesta de carbohidratos de 250 a 300 gramos durante dos días, aceleramos aun más el metabolismo. Sólo recuerda que debes de mantener una ingesta de proteínas alta para no sacrificar el músculo.

2) Controla el tiempo de los carbohidratos

Demasiados carbohidratos se pueden transformar en grasa, pero demasiados pocos durante un periodo prolongado, pueden ralentizar nuestro metabolismo.

Es por eso que el tiempo es importante:

Consume una fuerte suma de carbohidratos al día en el desayuno y después del entrenamiento. Come al menos 50 gramos de carbohidratos de asimilación rápida a primera hora de la mañana e inmediatamente después de entrenar.

De este modo también controlaremos el cortisol, una hormona del estrés que destruye los músculos y disminuye el metabolismo.

3) Incrementa los neurotransmisores

Son sustancias químicas que transmite información de una neurona a otra atravesando el espacio que separa dos neuronas consecutivas.

Estas sustancias químicas envían una señal al cerebro para que la maquinaria interna del cuerpo queme grasa y se mantenga en un estado activo.

La cafeína, al evodiamina y el té (verde y negro) impulsan estos productos químicos que luchan contra la grasa, especialmente cuando se toman antes del entrenamiento y en ausencia de hidratos de carbono.

4) Prioriza los carbohidratos de combustión lenta

Tales como panes integrales, pastas, avena, arroz integral…que constituyen el grueso de su ingesta diaria de carbohidratos.

Los carbohidratos de asimilación lenta reducen el efecto de la insulina, la hormona que inicia el hambre y el almacenamiento de grasa.

Las investigaciones confirman que los atletas que consumen carbohidratos de digestión lenta queman más grasa durante todo el día, así como durante el ejercicio.

5) Haz que tu “snack” sea el correcto.

Un yogur sin azúcar o un trozo de queso desgrasado, son una buena elección. Su lenta digestión de los carbohidratos evita que los niveles de insulina se suban por la nubes.

Además, los productos lácteos contienen mucho calcio, que puede afectar los niveles de calcitriol en el cuerpo; el calcitriol hace que el sistema de almacenamiento de grasa de nuestro organismo sea ineficaz.

6) Aliméntate continuamente

Prolongar en exceso las dietas bajas en calorías termina alterando nuestro metabolismo.

Una forma de evitar estas desaceleraciones inevitables es la de comer constantemente en pequeñas cantidades.

El consumo de varias comidas pequeñas al día comiendo cada 2-3 horas estimula la termogénesis (Es la capacidad de generar calor en el organismo debido a las reacciones metabólicas). A mayor velocidad metabólica, mayor quema de grasa.

7) Sáltate la dieta ocasionalmente y con moderación

Cuando radicalmente aumentamos las calorías con alimentos como la pizza, hamburguesas, las frituras y los postres el cuerpo responde aumentando las hormonas anabólicas responsable de reparar el tejido muscular dañado.

Además, este tipo de derrochar dietéticos ocasionales te mantiene motivado para seguir comiendo limpio.

8 ) Utiliza el poder de la proteína

Si hablamos de construir masa muscular, la proteína es la reina .

Para maximizar la ingesta de proteínas, podemos tomar un par de batidos al día. Los polvos se absorben más rápidamente que proteínas como la carne y las aves de corral, y por lo general, podemos controlar el consumo de gramos exactos.

Los tres momentos más críticos para la toma de los batidos son: al despertar, justo antes de entrenar (20 gramos) y después de entrenar(40-60 gramos).

9) Come carne

La carne roja es una de las mejores opciones si queremos ganar masa muscular.

Tiene propiedades nutricionales que el organismo utiliza para regenerar tejidos, así como para construirlos. Además contiene hierro, vitaminas B y Zinc, todos vitales para el crecimiento muscular.

10) Come pescados grasos

180 gr de pescados grasos como el pescado azul, la sardina, el salmón y la trucha pueden proporcionar 32 gramos de proteína y hasta 18 gramos de ácidos grasos omega-3.

Estas grasas reducen la inflamación del músculo, a su vez promueven la reparación del músculo y ayudan a controlar el cortisol.

Al disminuir los niveles de cortisol, los niveles de testosterona aumentan, generando la ganancia de masa muscular.

11) Hidrátate

Consumir agua abundantemente, es fácil, así como también es fácil olvidarse de ello.

Obtener una cantidad suficiente de agua asegura que nuestro cuerpo realice todos los procesos de forma correcta.

Consume entre 2 y 3 litros al día (aumenta la cantidad si estas en continuo movimiento)

12) Se puntual

Recuerda que después de entrenar, tu cuerpo entra en un proceso crítico y es en ese momento cuando tienes que aportar todos los nutrientes necesarios para reparar los tejidos destruidos por el entrenamiento.

No permitas que pase más de una hora desde que acabas de entrenar hasta que alimentas tu cuerpo.

Cuando acabamos nuestras hormonas y enzimas necesitan el aporte de hidratos y proteínas para devolver al cuerpo a su estado de equilibrio habitual.